Archive for Octubre, 2007
Protegido: TONTOS HAY EN TODOS LADOS II.
by sergiojaenlara on Octubre 26th, 2007
EN TIERRA DE NADIE (4). TRÍPODE.
by sergiojaenlara on Octubre 10th, 2007
“¡Vegaaaaaaaaaaaaa, Vegaaaaaaaaaaaaaa!”
El eco de sus gritos lo impregnaba todo, de la misma forma que la arena y el fango.
Sus gritos de muerte que una ráfaga posterior aseguró. No tuvo que volver, sabía que estaba muerto, mientras corría pudo ver el como el fulgor de las balas abrasaba su cuerpo.
Mientras corres no piensas, mientras sobrevives no hay pena, mientras luchas no hay depresión, no hay hipotecas, no hay metas estúpidas, eres instinto y esperanza. Como le contó una vez el psicólogo de su base: “en periodos de guerra, el índice de suicidios desciende siempre”.
Y él pudo correr lo suficiente para refugiarse en aquel rincón que lo vería morir.
” Era un tío de puta madre “, pensaba ya mas relajado, incluso escuchando el aliento feroz del cazador sin presa a escasos metros de su parapeto.
La primera vez que lo vió, pensó que era torpe al verlo andar encorvado y con la cabeza entre los hombros. Pensó que era demasiado alto para refugiarse, demasiado fornido para correr y demasiado inteligente para dar su vida por alguien que no la merecía.
Luego al verlo en acción empezó a pensar si aquel hombre no era un cyborg, una máquina perfecta escondida en aquel buenazo gigantón.
Corría mas que él y le sacaba una cuarta y unos veinte kilos, disparaba como el mejor tirador de precisión, les ganaba a todos al ajedrez y para colmo al verlo en la ducha, se ganó el apelativo de “Trípode” e hizo que el resto empezaran a usar la toalla para ir al baño.
“Esta gente es buena, tío, lo que pasa es que está confundida y además tiene la cabeza comida” “¡Esto es como cuando los franceses vinieron a España!”
Uno de aquellos confundidos había esparcido sus vísceras a los cuatro puntos cardinales y todavía lo puede imaginar pidiendo fuego a su asesino si hiciera falta.
“La vida es sencilla pero somos nosotros nos la complicamos” eso le gustaba decir; y él se la complicó tanto que acabó allí, en el culo del mundo. Allí convivían los que no tenían nada que perder con los que lo que, como él, tenían todo a lo que aspiraban, un rincón donde descansar y una mujer a la que amar. Los pasatiempos ya se los proporcionaba el Ejército y ultimamente de manera mas frecuente a la habitual.
Era el mejor en todo lo que hacía, en todo lo que empezaba; aprendía rápido y no lo olvidaba, era une esponja que absorbía conocimientos y vivencias.
¿Como lo hacía?
“Os han enseñado que la envidia es un sentimiento negativo, algo que hay que evitar. A mi la envidia me mueve, me da vida, me motiva. Cuando alguien corre mas que yo, la envidia me obliga a superarle. Cuando alguien dispara mejor que yo, la envidia me obliga a entrenarme en los ratos libres; siempre la envidia. Ella es mi aliada. ¿Cuando alguien se compra un coche mejor que el mío? La inteligencia me obliga a comprender que el mío tiene cuatro ruedas y todavía me lleva allí donde quiero” y entonces reía a carjadas, con su risa limpia de niño grande.
La envidia, ¿A quien podía envidiar Vega en aquellos momentos? ¿A un Subteniente gordo sentado en un despacho? ¿al veterinario de su base? ¿al liberado sindical de su vecino?
Del que sentía envidia era de ese infeliz, que resoplaba al otro lado de la pared, ¡ese infeliz iba a tener la suerte de que lo matara un tío cojonudo! Y mientras lo pensaba sacó el puñal y en él pudo ver reflejados sus ojos de fiera acorralada
